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reduccion de pecho

Información

¿En qué consiste la reducción de pecho?

De manera congénita o adquirida, las mamas femeninas pueden alcanzar un desarrollo y tamaño desproporcionado que somete al cuerpo a una serie de incomodidades y molestias. Dolor de espalda y cuello, problemas cutáneos en la zona de roce de la piel, desequilibrio en según el tipo de ejercicio físico, dificultades para vestirse y/o encontrar ropa íntima o de baño son algunas de las dificultades derivadas de un pecho demasiado grande y que pueden solucionarse con una cirugía de reducción de pecho.

Se trata de una patología que puede también afectar a la parte psicológica de la mujer que lo sufre y, asimismo, dificultar las relaciones interpersonales por la distorsión física que en algunos casos puede causar del cuerpo. Con la cirugía de reducción de pecho, tanto problemas físico y estructurales como psicológicos pueden paliarse generando una mayor calidad de vida para la paciente.

Procedimiento

La reducción de pecho es una intervención indicada para mujeres cuyas mamas sufren un desarrollo y tamaño desproporcionado. En dicha intervención, remodelamos la mama, retiramos el exceso de piel y glándula y reducimos el tamaño de las areolas.

Antes de la intervención, el cirujano explorará las mamas para analizar su perfecto estado de salud. En este procedimiento, la aureola permanece unida a sus vasos sanguíneos y a sus nervios, por lo que se mantiene la sensación normal al tacto, sin embargo, en casos de excesiva eliminación de tejidos mamarios, es probable que se pierda la sensibilidad ya que se debe reposicionar la aureola.

Tras la cirugía se colocan unos tubos de drenaje y un vendaje alrededor de las mamas.

La cirugía de reducción de pecho, es un procedimiento con gran variedad de técnicas posibles, encaminadas a reducir el volumen mamario, reposicionar los tejidos, simetrizar ambas mamas y dar forma a los tejidos mamarios que conservamos tras la extirpación.

La tendencia actual, es reducir al máximo el número y longitud de las cicatrices en función del volumen de tejido a extirpar, para así ocasionar el menor impacto posible en el cuerpo de la paciente.

Postoperatorio

En el procedimiento que seguimos en la cirugía de reducción de pecho, colocamos en el quirófano un vendaje tipo sujetador. Al día siguiente probablemente le daremos el alta hospitalaria.

La primera cura la realizamos a los 4 ó 5 días en la consulta y consiste en revisar incisiones, revisar drenajes (en caso de llevar) y cambiar el vendaje por un sujetador deportivo de cierre delantero para evitar movimientos dolorosos en su colocación. Este sujetador se debe llevar un mes. A partir de la primera cura recomendamos realizar masajes de drenaje linfático en la región operada. El drenaje manual linfático ayuda a reducir la inflamación inevitable de las mamas y a acortar el tiempo de recuperación.

La preparación preoperatoria en la reducción de pecho, es fundamental para evitar complicaciones y, aunque su aparición es imprevisible, es necesario saber que la frecuencia y gravedad de las complicaciones es mayor en pacientes fumadores, es indispensable dejar de fumar al menos 1 mes antes de la intervención. Alrededor del tercer mes la mama se acomoda y se redondea en su porción inferior. El resultado final de la mamoplastia de reducción se alcanza a partir de los 6 meses.

  • Indicado para Glándula mamaria en exceso
  • Anestesia General
  • Duración 2,5 - 4 horas
  • Ingreso 24 horas
  • Recuperación 2 semanas
  • Esfuerzos 3 - 4 semanas

Especialistas en Reducción de Pecho

Dra. María José Santana Maján | Cirujano Plástico Alicante Cirujano plástico

Cirujano Plástico y Codirectora de la Unidad  de Cirugía Plástica y Medicina Estética Santana y Navarro en el Hospital Internacional Vithas Medimar (Alicante)

Dr. Leopoldo Navarro Sempere | Cirujano Plástico Alicante Cirujano Plástico

El Dr. Leopoldo Navarro Sempere es Cirujano Plástico y co-director de la Unidad de Cirugía Plástica y Medicina Estética “Santana y Navarro” en el Hospital Vithas Medimar Internacional

Entorno hospitalario — Hospital Vithas Medimar en Alicante


Preguntas Frecuentes

En general, la cirugía de reducción de pecho está indicada en aquellas mamas desproporcionadas que producen dolor de espalda, limitación de actividades físicas y dificultad para vestirse.

Al ser una intervención de duración larga, la anestesia general controlada es la técnica que resulta más cómoda y segura para el paciente.

En realidad, el tejido extirpado en la cirugía de reducción de pecho nunca se recupera, pero el tejido reposicionado no resiste el paso de los años sin sufrir modificaciones. Hay factores que actúan en contra de la cirugía: la calidad de los tejidos, los cambios gestacionales en la mama, el aumento y disminución del peso corporal, el tabaquismo y la gravedad. Todos estos factores actúan en la mama operada y condicionan la duración del resultado. Es decir, los primeros meses la mama recupera su forma y posición pero no existe ninguna técnica en la que la mama permanezca con un polo superior relleno para el resto de su vida. En cualquier caso, el paso del tiempo, la gravedad, los cambios hormonales seguirán ejerciendo acción sobre la mama y ésta modificará su forma y posición.

Esta intervención no garantiza la desaparición de los dolores. Si el dolor está directamente relacionado con el exceso de peso, seguramente mejorará e incluso desaparecerá. Pero si además del exceso de peso existen otras alteraciones osteomusculares en la región de la espalda, la reducción mamaria podrá mejorar el dolor pero no resolverlo.

Aunque se trata normalmente de mamas muy grandes con poca capacidad intrínseca de producción de leche, la mayoría de casos en los que se práctica una reducción de pecho, no interrumpen los conductos galactóforos, que son los que conducen la leche desde el tejido glandular al pezón.

Aunque la duración depende del volumen, no son cirugías cortas. Probablemente entre 2.30 y 4 horas. Además, al tiempo quirúrgico tenemos que añadir siempre el tiempo de preparación del paciente en el quirófano y el tiempo de “despertar” de la anestesia.

Inspeccionamos la mama en todo momento durante la intervención, pero además, cualquier zona que nos parezca sospechosa la enviamos siempre al laboratorio de Anatomía Patológica para su estudio. El estudio completo de la pieza extirpada es la norma, pero lo discutimos individualmente con cada paciente.

Después de evaluar cada historia clínica, las pruebas preoperatorias son una analítica básica con coagulación y un electrocardiograma. La radiografía de tórax se indica según la edad y el estado de salud del paciente. Dos semanas antes de la intervención, se debe evitar cualquier medicamento que contenga Aspirina o derivados del ácido acetilsalicílico, antiinflamatorios no esteorideos, vitamina E ni aceite de Onagra. Estos fármacos aumentan el riesgo de sangrado y la formación de hematomas. En caso de fumadores, es imprescindible dejar de fumar 1 mes antes de la reducción de la mama. La frecuencia y gravedad de las complicaciones es siempre mayor en pacientes fumadores.

El postoperatorio no es doloroso, pero es posible sentir tirantez, zonas “acorchadas” o poco sensibles. En cualquier caso los analgésicos, antibióticos y antiinflamatorios forman parte del tratamiento habitual postoperatorio.

Las suturas que utilizamos están hechas de un material reabsorbible y no es necesario retirarlas.

A pesar de tomar todas la medidas necesarias, es posible la formación de hematoma en la zona mamaria que exija drenaje y evacuación. Igualmente, y común a cualquier cirugía, existe la posibilidad de infección, por ello damos siempre antibióticos profilácticos. Las cicatrices hipertróficas o queloideas no son frecuentes y, a veces, dependen más de la genética que de la técnica quirúrgica. Según el caso, pueden tratarse con infiltraciones de corticoides o incluso requerir un cirugía adicional pasados unos meses. Una complicación tremendamente rara es la pérdida de tejido (necrosis) ya sea graso, cutáneo o areolar por problemas de vascularización. No se trata de un problema frecuente. Normalmente se resuelve con curas locales pero puede ser necesario cirugía adicional en un segundo tiempo, normalmente con anestesia local.