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cirugía mamaria

Información

¿En qué consiste la elevación del pecho?

La elevación de pecho o mastopexia es una operación para elevar y mejorar la forma de las mamas caídas. Con los años y otras circunstancias como el embarazo y la lactancia, los cambios de peso o el efecto de la gravedad en mamas grandes, la mama va perdiendo su forma, cayendo y vaciándose en su parte superior, fenómeno conocido como ptosis mamaria.

La cirugía de elevación de pecho consiste en extirpar mediante incisiones cutáneas el exceso de piel en la parte inferior de la mama, a la vez que recolocamos en su posición correcta la areola y el pezón. Por otro lado la glándula mamaria se remodela para compactarla y restaurar la forma de la mama en su correcta posición. En ocasiones, sobre todo cuando existe gran laxitud de piel, esta remodelación no es suficiente para asegurar un resultado duradero en el tiempo de la elevación de pecho o para recrear un volumen adecuado, por lo que es necesario colocar un implante mamario que rellene el polo superior en la zona del escote.

Procedimiento

Tras realizar el estudio preoperatorio y valoración por el anestesista, la intervención de elevación d pecho se realiza bajo anestesia generalen régimen de ingreso durante. Es nuestro compromiso de responsabilidad hacia la paciente para minimizar cualquier posible riesgo y garantizar la mayor seguridad existente mediante su absoluto control y confort. La duración de la intervención es de aproximadamente 3 horas.

Existen diferentes técnicas que tratan de reducir el tamaño de las cicatrices provocadas por la reducción de pecho. En síntesis, las incisiones se realizan alrededor de la areola (cicatriz periareolar) y en muchas ocasiones, requiere prolongar ésta desde el borde inferior de la areola hasta el surco submamario donde termina la mama (cicatriz vertical). También, a veces, se precisa completar esta cicatriz con otra horizontal alojada en el mismo surco, (cicatriz submamaria) formando en su conjunto una cicatriz en T invertida o en L. En ocasiones, puede ser necesario colocar una prótesis debajo del tejido mamario o del músculo pectoral si la mama tiene poco volumen.

Los cirujanos Santana y Navarro tienen como compromiso la responsabilidad hacia la paciente para minimizar cualquier posible riesgo en la cirugía de elevación de pecho y garantizar la mayor seguridad existente mediante su absoluto control y confort.

Postoperatorio

En el postoperatorio de la cirugía de elevación de pecho, las molestias, si existen suelen ser mínimas y fácilmente controlables con la medicación habitual. La paciente es dada de alta al día siguiente por el/la cirujano.

A las 48-72 horas se procede a la primera cura en la consulta, momento en que el vendaje se cambia por un sujetador especial que deberá llevar durante al menos 4 semanas. La inflamación y equimosis (pequeños moraditos) van disminuyendo gradualmente en los primeros días hasta desaparecer el edema completamente entre las 3 y 6 semanas. La sensibilidad de los pezones y areola puede estar alterada de manera temporal, con el tiempo va mejorando, si bien en algunos casos puede esta disminución de la sensibilidad ser definitiva.

Las suturas utilizadas son reabsorbibles e internas, por lo que no es necesario retirar puntos. Aunque la paciente puede sentirse bien en unos pocos días tras la operación, conviene evitar esfuerzos durante cuatro semanas. La decisión de cuando volver al trabajo dependerá del tipo de trabajo y de cada caso particular en función de la rapidez individual de cicatrización, etc por lo que habrá que particularizar la misma. La práctica deportiva puede reanudarse a los 2 ó 3 meses de la cirugía de elevación de pecho.

  • Indicado para Glándula mamaria descendida
  • Anestesia General
  • Duración 2 -3 horas
  • Ingreso 24 horas
  • Recuperación 1 - 2 semanas
  • Esfuerzos 4 - 6 semanas

Especialistas en Elevación de Pecho

Dra. María José Santana Maján | Cirujano Plástico Alicante Cirujano plástico

Cirujano Plástico y Codirectora de la Unidad  de Cirugía Plástica y Medicina Estética Santana y Navarro en el Hospital Internacional Vithas Medimar (Alicante)

Dr. Leopoldo Navarro Sempere | Cirujano Plástico Alicante Cirujano Plástico

El Dr. Leopoldo Navarro Sempere es Cirujano Plástico y co-director de la Unidad de Cirugía Plástica y Medicina Estética “Santana y Navarro” en el Hospital Vithas Medimar Internacional

Entorno hospitalario — Hospital Vithas Medimar en Alicante


Preguntas Frecuentes

La mastopexia o elevación de pecho es una técnica segura y reproducible en manos de un cirujano plástico cualificado. Es importante recordar que tras una mastopexia las cicatrices son permanentes, aunque su cirujano tratará que se noten lo menos posible. Con el tiempo las cicatrices mejoran alcanzando un aspecto muy satisfactorio y aceptable para la mayoría de las pacientes. Los efectos de la cirugía de elevación de pecho, aunque duraderos, no son permanentes, dependiendo de factores como nuevos embarazos, cambios de peso y edad. Si se ha colocado una prótesis el efecto será evidentemente más duradero.

Es recomendable realizar un estudio radiológico de la mama para descartar cualquier anomalía. Si la paciente es mayor de 45 años ya tendrá hecha alguna mamografía, lo cual es suficiente. En pacientes más jóvenes, se solicita una ecografía cuando la mama es muy densa o bien una mamografía para su conveniente estudio preoperatorio.

Conviene recordar que el tabaco es un factor de riesgo para la correcta cicatrización, por lo que se recomienda que la paciente deje de fumar al menos tres semanas antes de la cirugía y en el postoperatorio inmediato.

La mayoría de pacientes acude a un cirujano plástico cuando las mamas han caído tras un embarazo o bien tras una pérdida significativa de peso. El momento ideal es cuando la paciente tiene satisfechos sus deseos genésicos y no va a tener ningún embarazo más, o bien cuando la paciente ha estabilizado su peso, de lo contrario, el resultado podrí verse comprometido a largo plazo.

Técnicamente puede realizarse con sedación y anestesia locoregional bajo la monitorización y control de un anestesista, pero tanto los anestesistas como los cirujanos recomendamos anestesia general que es mucho más segura y confortable para la paciente. Este procedimiento está completamente estandarizado y la anestesia es lo bastante superficial como para recuperarse completamente en el plazo de 4 a 5 horas.

La mastopexia es una técnica segura, sin embargo siempre pueden existir complicaciones y riesgos asociados que dependen del estado de salud de cada paciente y que son estudiados con detalle en el consentimiento informado que se realiza en la consulta preoperatoria.

La elevación de pecho deja cicatrices permanentes y visibles, escondidas bajo el sujetador o el biquini, generalmente la cicatriz queda con una apariencia satisfactoria, si bien, algunos casos necesitan cirugía correctora u otros tratamientos. Las cicatrices son las responsables de la disminución de la sensibilidad de la piel de alrededor de las mismas, si bien se va recuperando con el paso del tiempo, a veces nunca llega a recuperarse por completo. Las pacientes fumadoras tiene mayor riesgo de abertura de sutura, durante el proceso de cicatrización, lo cual puede condicionar un engrosamiento de la cicatriz.

Las cicatrices suelen estar enrojecidas y ligeramente elevadas durante los primeros meses, mejorando notablemente con el paso del tiempo hasta completar 12 a15 meses en que la cicatriz ya ha dejado de tener aspecto inflamatorio, desapareciendo la rojez y aplanándose, terminando así el proceso de maduración, quedando muy atenuada y en algunos casos casi imperceptible. En algunos casos, no obstante, pueden aparecer cicatrices menos estéticas que podrían requerir tratamiento adicional (presoterapia, fisioterapia, corticoides,...) con objeto de conseguir un aspecto óptimo. En muy pocos casos, se precisaría de una pequeña cirugía correctora con anestesia local, que no debe hacerse antes de los 6-9 meses.

Depende de la actividad laboral, en pacientes con trabajos no manuales como son trabajo de oficina o estudio, prácticamente en menos de una semana puede incorporarse al trabajo. En profesiones manuales recomendamos disponer de 15 a 21 días hasta completar la cicatrización de las heridas.

Especialmente durante el primer año en que la cicatriz todavía es inmadura se debe proteger esta de la acción directa del sol. No hay ningún inconveniente en que la mama se broncee. Por ello recomiendo que en este periodo inicial se utilicen parches del color de la piel que pasan muy desapercibidos o pantallas físicas solares que bloqueen por completo la exposición al sol de las cicatrices. Una vez maduras las cicatrices pasados 12-15 meses de la cirugía, cuando ya no están enrojecidas y se han aclarado y aplanado, se puede tomar el sol en top-less con la única recomendación que utilicen un fotoprotector solar.