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Información

La abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico que elimina el exceso de piel y grasa del abdomen, tensa los músculos de la pared abdominal y consigue no sólo un abdomen más plano y firme, sino también una cintura mejor moldeada.

La abdominoplastia está indicada para personas que no siendo obesas, presentan una acumulación de grasa, exceso de piel y relajación de los músculos de la pared abdominal, que no mejora con la dieta ni con el ejercicio. No consiste, por tanto, en una cirugía para el sobrepeso o la obesidad. Los individuos con problemas de obesidad que tienen intención de adelgazar deben posponer cualquier clase de cirugía del contorno corporal hasta que sean capaces de mantener su peso.

Procedimiento

En Santana y Navarro  realizamos varias técnicas diferentes de abdominoplastia. La más común es la extirpación del tejido sobrante, lo que permite definir mejor la figura y obtener mejores resultados, técnica ampliamente contrastada y conocida como la lipoabdominoplastia.

Primero se realiza una liposucción de la cintura y de la grasa del abdomen. La combinación de la liposucción con la abdominoplastia nos permite por un lado despegar menos cantidad de piel del abdomen y por otro contornear mejor la cintura de forma segura, de esta forma solo despegamos un túnel central subcutáneo que nos permite realizar la plicatura o tensado de los músculos rectos del abdomen. Tras realizar la incisión se realiza un despegamiento cuidadoso de la piel del abdomen hasta la zona inferior del esternón. De esta manera se accede a la superficie muscular del abdomen.

Para corregir la separación o diástasis de los músculos rectos del abdomen se realiza una plicatura de los mismos, que consiste en volverlos a unir en la línea media mediante una doble sutura de gran firmeza que asegura dicha unión. Posteriormente se tensa la piel y se extirpa la parte de piel y grasa que sobra para eliminar la flaccidez cutánea del abdomen.

Se colocan uno o dos drenajes que se mantienen entre 1 a 3 días, y a continuación se realiza una sutura por planos y se coloca a la paciente una faja, que se mantendrá durante un mes. Es habitual el sondaje de la paciente, que en ocasiones se mantiene hasta el día siguiente.

Postoperatorio

Al día siguiente de la abdominoplastia el paciente recibe su primera cura postquirúrgica. Además el paciente recibirá instrucciones para aprender a levantarse de la cama sin hacerse daño. Lo habitual es recibir el alta hospitalaria en 24 o 48h según las circunstancias del paciente. Los drenajes se irán retirando cuando la evolución lo permita, entre las primeras 24h hasta el 3º ó 4º día.

Al principio es normal que el paciente no pueda ponerse completamente erguido, siendo habitual referir una sensación de tirantez, que desaparece en unos días, debido a que la musculatura abdominal se ha reforzado y la piel se ha estirado. En cuanto a las molestias, predomina más la sensación de presión o de plenitud que el dolor en sí. En cualquier caso, se pautan analgésicos y antibióticos los primeros días.

  • Anestesia Epidural o general
  • Duración 2 -3 horas
  • Ingreso 1 -2 días en función de cada caso
  • Recuperación 2 - 3 semanas
  • Esfuerzos 2 meses

Especialistas en Abdominoplastia

Dra. María José Santana Maján | Cirujano Plástico Alicante Cirujano plástico

Cirujano Plástico y Codirectora de la Unidad  de Cirugía Plástica y Medicina Estética Santana y Navarro en el Hospital Internacional Vithas Medimar (Alicante)

Dr. Leopoldo Navarro Sempere | Cirujano Plástico Alicante Cirujano Plástico

El Dr. Leopoldo Navarro Sempere es Cirujano Plástico y co-director de la Unidad de Cirugía Plástica y Medicina Estética “Santana y Navarro” en el Hospital Vithas Medimar Internacional

Calos Pasquale

Carlos de Pasquale Flebólogo

Entorno hospitalario — Hospital Vithas Medimar en Alicante


Preguntas Frecuentes

El abandono del consumo de tabaco o una importante reducción del mismo varias semanas antes de cualquier intervención repercute de forma positiva en la vascularización de los tejidos y ayuda a una mejor cicatrización. Ésto es especialmente importante en la abdominoplastia, sobre todo si se plantea realizarla combinadamente con una liposucción de cintura.

La abdominoplastia es particularmente útil para las mujeres que, a través de múltiples embarazos, han estirado sus músculos abdominales y la piel más allá del punto donde pueden volver a la normalidad. Esta separación de los músculos rectos del abdomen se llama “diástasis de rectos” y su único tratamiento es el quirúrgico mediante la plicatura o resutura de sus bordes separados, para así reconstruir la continencia muscular que necesita la pared abdominal para volver a quedar ceñida como antes de los embarazos. Por esta razón, las pacientes que presentan “diástasis de rectos” se quejan amargamente de que su abdomen no mejora pese a sufrir muchas horas de gimnasio haciendo abdominales. También es de elección en aquellas personas que han perdido gran cantidad de peso, ya sea por cirugía bariátrica o por sus propios medios. El exceso de piel y grasa en forma de grandes “colgajos” a nivel abdominal es fácilmente corregible mediante esta técnica.

En la mayoría de los casos se utiliza la anestesia epidural combinada con una sedación suave. De esta manera se puede realizar la intervención sin ninguna molestia para el paciente y se logra un mejor control del dolor en las primeras horas del postoperatorio. En algunos casos puede utilizarse una anestesia general si el anestesista considera que es más adecuado.

La incisión se realiza asegurando que la cicatriz quede cubierta con la ropa interior. Únicamente en pacientes que precisan una gran extirpación, la cicatriz, más larga y horizontal, queda baja y puede ser visible con ciertos tipos de ropa interior.

Son extremadamente raras y están relacionadas con cicatriz inestética, o pequeñas asimetrías, que podrán ser corregidas fácilmente bajo anestesia local trascurridos unos meses tras la cirugía. Los fumadores son propensos a un mayor número de complicaciones y por ello se recomiendan que abandonen el hábito unas dos semanas antes de la abdominoplastia y sigan evitando fumar otras dos semanas tras la misma.

Las estrías son la consecuencia de la ruptura de las fibras elásticas de la dermis por distensión de la piel como la que ocurre en los embarazos o en las ganancias temporales. Son verdaderas cicatrices y no pueden eliminarse. Sin embargo, la mayoría de las estrías se sitúan en la piel por debajo de la piel del ombligo, que es la zona del abdomen que habitualmente se extirpa; por tanto, tras la abdominoplastia se eliminan gran parte de las estrías del abdomen. Su cirujano le podrá orientar según cada caso acerca de qué estrías que permanecerán y cuales serán eliminadas después de la abdominoplastia.

La cicatriz de la abdominoplastia es una cicatriz extensa, pero por su diseño y localización queda oculta con la ropa interior o el bikini. Además, tras un periodo inicial de 6 a 10 meses en el que la cicatriz tiene un color rojizo el tono de la misma va tornando progresivamente hacia el blanco con lo cual cada vez es menos visible. El tiempo es en este caso nuestro gran aliado, y cada año que pase la cicatriz será menos evidente. En Plastic Surgery Medimar tenemos un protocolo completo par vigilar la correcta evolución de la cicatriz y un arsenal terapéutico para prevenir y tratar las cicatrices inestéticas o hipertróficas.

El ombligo es una estructura de la pared abdominal que atraviesa la piel del abdomen. En la abdominoplastia el ombligo se desinserta de la piel del abdomen y se vuelve a insertar una vez hemos realizado la extirpación cutánea. Ésto nos permite conferir al ombligo un aspecto más juvenil acorde con la nueva forma del abdomen, así como corregir pequeñas hernias paraumbilicales existentes. Dependiendo de cuánta piel podamos extirpar, el orificio original del ombligo puede ser extirpado completamente (lo que sucede en la mayoría de los casos) o cerrarse dejando una mínima e imperceptible cicatriz. Su cirujano podrá orientarle acerca de cuales son las opciones en su caso completo valorando la cantidad de piel sobrante y la elasticidad de la misma.

Al principio es normal que el paciente no pueda ponerse completamente erguido, siendo habitual referir una sensación de tirantez, que desaparece en unos días, debido a que la musculatura abdominal se ha reforzado y la piel se ha estirado. En cuanto a las molestias, predomina más la sensación de presión o de plenitud que el dolor en sí. En cualquier caso, se pautan analgésicos y antibióticos los primeros días.

Se debe llevar una faja abdominal durante al menos 1 mes para contrarrestar el edema propio de la cirugía. Este edema también puede tratarse con drenaje linfático manual. La extensión de la cicatriz y la movilización del tejido abdominal alteran las direcciones de drenaje linfático, por ello el terapeuta debe saber cómo y hacia dónde derivar la circulación linfática. No deben realizarse maniobras de masaje profundo como los amasamientos, están totalmente contraindicados en el postoperatorio inmediato. El tratamiento de la cicatriz es parte importante en la sesión. La colocación de apósitos, el aceite de rosa mosqueta y el masaje de la cicatriz constituyen la base del tratamiento. Si la cicatriz presenta adherencias puede ser necesario un tratamiento adicional. Si pasadas unas semanas sigue existiendo tensión en el abdomen, enseñamos a la paciente estiramientos de músculo recto abdominal.